Venir buscando dunas, uno encontrará arena. Fuimos sin fijarnos una meta, encontramos riquezas.

No podemos afirmar que hemos conocido; hemos pasado por allí, era una mirada fugaz, una aproximación a lo visible, una semana. Pero suficiente para constatar que este sitio no es superficial; necesita reflexión, detención, tiempo y calma. Lo nuestro era para extender la mano y esta no ha quedado en el aire. Con un abrazo de experiencias, acogidos en un ambiente amistoso para compartir el camino, recorrimos las distancias reduciéndolas en términos de la amistad.