Azogui

Caemos extintos al volver de nuestro paseo hacia un pequeño oasis en los alrededores de Azougui. La gruesa luna que pronto saldrá para alumbrar nuestra cena hará deliciosa la velada de nosotros tres. Mientras tanto resucitamos las impresiones y los miedos de Jaime: de su encuentro con el monumental universo pedregoso sin los caminos aparentes, de la incertidumbre por si el paso siguiente abra una vez más uno por recorrer. ¿El destino? Lo único que sabemos es buscar la manera de andar. Cuando te das cuenta de cómo hacerlo, resulta fácil, nos respondió nuestro amigo intentando construir el recorrido con sus propios pasos. Solo que el último paso que has dado, Jaimete, te ha llevado a un destino sin retorno. El sueño nos abraza bajo las caricias de los soplos del desierto.

Rosso Rosso Rosso
Akjoujt Akjoujt Akjoujt
Azogui Azogui Azogui
Azogui Azogui
Azogui Azogui
Azogui Azogui
Azogui
Azogui
Azogui Azogui